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Cerca de 400 espectadores en cada una de sus funciones -entre público local y turistas- tuvo la tercera edición del Festival de Artes Escénicas Ka'Ara Te Mata de Rapa Nui, pese a los intensos vientos y fuertes lluvias que se dejaron caer aquí durante los siete días que duró este certamen.
En la Corporación Cultural Municipal, que organizó el festival, se muestran muy satisfechos con los resultados de esta versión, que acogió a seis obras venidas desde Santiago y una de Valparaíso, la mayor cantidad que se ha presentado en este encuentro teatral. En su gran mayoría fueron montajes familiares e infantiles, salvo "Pompeya", una obra de Gerardo Oettinger, que a través de sus personajes travestis toca temas como la discriminación, inmigración y prostitución.
El director de la Corporación, Francisco Haoa, destaca la gran afluencia de público, especialmente infantil, con lo que se cumplió uno de los objetivos que se impusieron de abrir esta instancia para formar a futuros espectadores. "Todas las obras tenían importantes mensajes. Ha sido potente y así lo ha percibido la gente", señala. Haoa agrega que a pesar de las inclemencias del tiempo y de no contar con lugares acondicionados para espectáculos teatrales, el resultado fue positivo. De hecho, a raíz de las lluvias, varias presentaciones que se harían en espacios abiertos debieron trasladarse al gimnasio y a los escenarios con que cuentan algunos restaurantes, donde se presentan grupos de baile de la isla.
Haoa plantea que para el próximo año la idea es aumentar las obras que se traigan del continente. "Ojalá lleguemos a diez, para lo cual hay que trabajar harto y está el tema de los recursos, ya que no es menor traer a los elencos". Según agrega, otra meta será tener obras teatrales rapanuís hechas especialmente para el festival, basadas en las leyendas y costumbres de la isla.
Como "maravilloso" califica lo ocurrido en estos días la directora del festival, Javiera Marticorena, actriz que reside en la isla hace algunos años. "Llegó mucha gente pese al temporal que nos afectó y quedaron felices. Hubo piezas que conmovieron", dice.
Respecto de la selección de las obras, explica que se escogieron pensando en que tuvieran una pertinencia local. "Que los temas que se tocaran en cada una de ellas tuviesen relación con que también está pasando hoy en día acá", señala. Su propósito es que se cree un grupo potente de artes escénicas que además sirva como otro hito de interés turístico. "Que ya no solo se muestren bailes, sino también obras teatrales locales que expresen su historia, leyendas y sentimientos", sostiene.
Para 2020, Marticorena tiene como objetivo incorporar la Polinesia al festival, con montajes de Tahiti, Australia y Nueva Zelandia. No niega que es un gran desafío, aunque plantea que ya hay algunas conversaciones.
El director de la Cámara de Turismo de Rapa Nui, el exmodelo y animador de TV Hotuiti Teao, quien concurrió a varias funciones con su familia, destaca esta iniciativa. "En la isla estamos alejados de las expresiones teatrales y esto además acerca las artes escénicas a los niños".
Satisfechos y agradecidos
Los actores participantes en el festival también se manifestaron gratamente sorprendidos por la recepción que tuvieron. En especial, aquellos que presentaron montajes infantiles, quienes se encontraron con niños muy participativos, expresivos y que siguieron atenta y ordenadamente sus presentaciones.
Gabriel Urzúa, integrante del elenco de "Pompeya", plantea que "poder traer este montaje es realmente un sueño, algo increíble" y resalta que su obra en Isla de Pascua tiene el mismo sentido que en el continente. "Sentimos que la isla está vinculada a los mismos problemas", agrega.
Para Rodrigo Pérez fue la segunda vez en el festival, ya que el año pasado asistió como director y ahora como actor, también de "Pompeya". "El hecho de estar acá ya es un regalo y que la obra funcione no solo porque es divertida, sino también porque promueve la reflexión, es realmente maravilloso", expresa.
"Tenía una inquietud particular, que se me quitó a los cinco minutos, porque pensé que era una cultura más rígida y heteronormada, pero era un prejuicio del tamaño de una catedral al encontrarnos con gente que lo primero que dice es no a la discriminación", agrega.
Isidora Palma, quien protagonizó "Estela, Estelar", de la Compañía Los Fabulísticos, que también presentaron otras dos de sus piezas infantiles "Mi amiga Teipina" y "Quintún, el niño puma", destaca la recepción y convocatoria que tuvieron. "Los niños tienen eso de ser niños aquí y en todos lados, y eso es muy lindo porque son espontáneos. Todas nuestras obras tienen temáticas especiales y tiempos que no son habituales a la rapidez de hoy, pero aquí nos escucharon atentamente", resalta.
Desde Valparaíso vino por segunda vez la Compañía Lambe Lambe, que desarrolla teatro en miniatura de origen brasileño e inspirado en los antiguos fotógrafos de cajón que se instalaban en las plazas. "Humano", la pieza que se presentaba ahora y que trata sobre la migración, dura cuatro minutos y está destinada a una sola persona que, en este caso, introducía su cabeza a una caja para verla. Su directora, Camila Landón, cuenta que se encontró con muchos inmigrantes que la abrazaron y le agradecieron por la pieza al sentirse muy identificados. "Ha sido muy gratificante, por eso hago teatro lambe lambe, al ser uno a uno. Es como volver a mirarse a los ojos y confiar mutuamente en alguien que no conoces".
La Compañía Música Teatro Veleta, que trabaja sobre la base de investigaciones de culturas originarias, presentó "Linkán, sabiduría de un bebé" y realizó el preestreno de "Nua Honu, memoria del agua", obra sobre Rapa Nui, para lo cual viajaron antes a la isla a recabar antecedentes y que estrenarán en octubre en Santiago, en el Mori Vitacura. "Fue súper interesante y un feedback muy importante para nuestro camino", plantea la directora y actriz del montaje, Gala Fernández, quien añade que "los niños se mostraron muy interesados y activos. No siempre se da eso en la ciudad, donde están un poco más cuidados".
Ka'Ara Te Mata, el nombre del festival, significa "abriendo los ojos" en rapanuí y el lema de este año fue "viajando con nuestras historias", algo en lo que hay consenso que se logró concretar con creces.
Por Mario Valle, ESPECTÁCULOS, El Mercurio